La campaña de recogida ‘No es por los juguetes: Tu solidaridad sus derechos’ pretende recoger juguetes para niños, niñas y adolescentes con el objetivo de garantizar el derecho al juego de la infancia más vulnerable.

Durante la recogida de juguetes se podrán donar únicamente juguetes nuevos, no bélicos, no sexistas y, preferiblemente, educativos para promover entre los más pequeños principios y valores educativos que fomenten el aprendizaje y la convivencia. 

Los juguetes que cumplan con los requisitos establecidos podrán entregarse el 20 de diciembre en los distintos puntos de recogida ubicados bajo la tribuna A del Pabellón Huerta del Rey.

 Con la recogida de juguetes se pretende garantizar el derecho al juego de niños y niñas pertenecientes a familias en dificultad social.

La adquisición de los juguetes se convierte también en un momento clave para las familias de niños y niñas que, a través de unos consejos prácticos, podrán adquirir no sólo los juguetes más adecuados para cada edad, sino aquellos que realmente seguros para cada etapa del desarrollo.

 La campaña de Cruz Roja Juventud cuenta con un espacio web propio donde se encuentra toda la información y consejos sobre los juguetes más adecuados para cada edad, así como datos de contacto donde ampliar información en el territorio: www.eljugueteeducativo.com

Además, las redes sociales son una herramienta informativa sobre la campaña para facilitar consejos sobre los juguetes más adecuados y conocer toda la información al instante a través de las redes sociales de Facebook y Twitter, mediante el uso de la etiqueta (hashtag): #CampañadeJuguetes

La Declaración Universal de los Derechos de la Infancia (20 de noviembre de 1959) reconoce el juego como un derecho fundamental, puesto que jugar posibilita situaciones óptimas que influyen en el sano crecimiento y desarrollo de la infancia.

El juego se convierte, desde edades muy tempranas, en una forma de aprendizaje que permite describir, manipular, observar e interpretar el mundo y relacionarnos con todo lo que nos rodea.

La situación actual de crisis socioeconómica, reflejada en datos en los diferentes Boletines e Informes sobre la Vulnerabilidad de las personas atendidas por Cruz Roja Española, en los que se plasma que un 35,5% de las personas atendidas por Cruz Roja sufre una tasa de privación material severa. Una situación que se traduce en carencias como no poder poner la calefacción en invierno, no poder comer alimentos con proteínas, al menos 3 veces por semana, o no poder hacer frente a gastos imprevistos, hace que miles de niños y niñas no puedan acceder a un juguete adecuado a su edad, ni a sus características de desarrollo.

Las familias se ven obligadas a cubrir otras necesidades básicas antes que la adquisición de un juego o un juguete. Sin embargo, este hecho, no resta importancia al papel fundamental que tienen los juguetes y los juegos educativos en la vida de los niños y las niñas.

La infancia es uno de los colectivos que más están sufriendo los efectos de la crisis socioeconómica en nuestro país, fundamentalmente por el empobrecimiento de las familias a causa del desempleo.

Juguete nuevo: no creemos que haya infancia de primera e infancia de segunda categoría. Además, no podemos garantizar que un juguete sea 100% seguro a partir del momento que se le ha sacado de su envoltorio original.

Juguete no sexista: no hay juguetes de chicos o de chicas. Y si los hay, no los consideramos educativos.

Juguete no bélico: como agentes sensibilizadores en la prevención de conductas violentas, no entendemos que un juguete con características bélicas pueda educar.

Juguete cooperativo/colectivo: el trabajo en equipo, el compañerismo, etc. son valores más fáciles de trabajar cuanto menos individualista es el juguete o el juego. Un juguete educativo permitirá adquirir valores como el respeto y la tolerancia hacia las personas, normas y reglas y potenciar la socialización.

Juguete sostenible: Para jugar no es imprescindible acumular muchos juguetes, podemos mejorar la conciencia sobre el consumo responsable y hacer reflexionar al menor sobre el valor SER y sobre el TENER.