El Campus Deportivo Semana Santa del Recoletas Atlético Valladolid ha cubierto hoy lunes su quinta y última jornada de programa, que se ha venido desarrollando en el Colegio “Nuestra Señora del Rosario” Dominicos para alumnos nacidos entre 2008 y 2014, con el número de plazas ofertadas (45) completo.

Junto al objetivo de conciliación familiar y laboral y ser un espacio para la práctica deportiva en periodo vacacional escolar y asimismo, para la formación y el conocimiento, el Campus ha ofrecido también una rica experiencia a sus participantes en cuanto a convivencia y ha servido como primera toma de contacto colectiva, después de un año sin que los chavales en edad escolar pudieran realizar actividades de equipo, siempre respetando de manera estricta todas las medidas de seguridad relativas al control y prevención del Covid-19.

Además de los atractivos talleres, entre otros, sobre hábitos alimentícios saludables llevados a cabo con el apoyo de Alimentos de Valladolid y la Diputación Provincial y de música a través de los profesores del CEIP José Zorrilla, así como la variedad de actividades lúdicas, los participantes también recibieron alguna visita especial como la de los jugadores del Recoletas Miguel Martínez y Álvaro Martínez, que compartieron con ellos agradables momentos.

Pero uno de los aspectos diferenciales de este Campus Deportivo Semana Santa del Recoletas ha sido su variante inclusiva. El director, Óscar Perales, lo explica de la siguiente forma, “varios jugadores con algún tipo de discapacidad y monitores de Inclusport, han podido participar a lo largo de las jornadas del campus. Lo más importante es que estos chicos y chicas se han integrado de una forma muy satisfactoria, han hecho nuevos amigos y han podido comprobar en primera persona los beneficios socializadores del balonmano, transmitiendo la importancia normalizar determinadas situaciones cotidianas del día a día”, señala el responsable de la actividad.

El ex jugador y coordinador de cantera del Recoletas, valora así el desarrollo del Campus, que ha sido el preámbulo al inicio de la actividad de los equipos del club en categoría escolar; “muy positivamente, ya que cerramos el límite de plazas y hemos podido dar cabida a medio centenar de niños. Para ellos ha sido muy importante estar aquí después de un año sin practicar balonmano y hacerlo en este magnífico entorno e instalaciones de Dominicos, con entrenadores que ya conocían anteriormente. Se ha tratado de una primera toma de contacto fantástica que han disfrutado mucho realizando además varios talleres y practicado otros deportes”, indica Perales.

Esta semana, la cantera del Recoletas comenzará los entrenamientos de forma oficial, siempre al aire libre y respetando todas las normas de seguridad relativas al control y prevención del Covid-19. Con respecto a la pasada temporada, las categorías inferiores del club acogieron a casi 100 niños inscritos aunque por culpa de la pandemia, esta campaña se ha reducido este número a la mitad.