El Recoletas Atlético Valladolid se mide mañana sábado a partir de las 18:00 horas (J4 Liga Sacyr Asobal, sin tv) en el Palau d´Esports l´Illa al BM Benidorm. Una visita complicada en la que unos gladiadores azules con bajas intentarán puntuar ante un rival que sale de un confinamiento de dos semanas por Covid-19. Tras el triunfo ante Bada Huesca (28-25) la pasada jornada en Huerta del Rey, que la hace estar 5º en la clasificación de la Liga Sacyr Asobal con 4 puntos, los castellanos tratarán de refrendar su positiva dinámica.

Pero lo cierto, y a pesar de la falta de rodaje y el precario estado físico que pueda presentar Benidorm mañana, es que el Recoletas acude a esta exigente cita con varias bajas por lesión; Diego Camino, Alejandro Pisonero y Mauricio Basualdo, a las que hay que sumar los problemas de Jorge Serrano, que aunque podrá ser utilizado por el técnico David Pisonero, no está recuperado del pinzamiento en la rodilla que se produjo en el choque de la jornada 1 ante Bathco Torrelavega.

Sin embargo, hay buenas noticias que llegan desde el banquillo, ya que aunque Pisonero deberá cumplir en tierras alicantinas su segundo y definitivo partido de sanción, el segundo entrenador Óscar Ollero ha recibido ayer el alta médica tras su intervención quirúrgica en la espalda, y aunque con precauciones, ha podido viajar y se sentará mañana en el banquillo acompañando al técnico del filial Edu Izquierdo. La convocatoria se completa como la anterior cita ante el cuadro oscense con los extremos del filial Diego Pérez y Sergio Casares.

La expedición del Recoletas ha emprendido viaje a tierras levantinas en la mañana de hoy viernes y tiene previsto realizar la sesión de entrenamiento previa en el pabellón de juego esta tarde.

En cuanto al BM Benidorm (13º con 0 puntos), su entrenador Fernando Latorre cuenta con una plantilla muy renovada pero de altísimo nivel. Subcampeón de la Copa del Rey hace dos años y de la Supercopa la pasada temporada, el conjunto levantino ha navegado en la zona media-alta de la Asobal en los últimos cursos, está al alza y solo la situación de confinamiento por Covid-19 que ha sufrido recientemente, ha impedido comprobar la verdadera calidad de este equipo que deberá recuperar las jornadas aplazadas 2 y 3 ante Fraikin Granollers y Bathco Torrelavega respectivamente, y que cayó en su debut en la vigente liga en la pista del Incarlopsa Cuenca (29-28).

Por eso, para la escuadra local es un encuentro más que importante, ya que querrán irse sumando a la normalidad con dos puntos balsámicos en su pista. El ritmo del choque será un factor determinante, como ya ocurriera la pasada campaña con una cita de alta anotación 39-36. Benidorm querrá seguir manteniendo su buena racha ante los pucelanos, contra el que solo han salido derrotados en una ocasión (2019-20, 26-27) en su pabellón, de cinco visitas del Recoletas hasta la fecha.

El técnico David Pisonero, aseguró en la rueda de prensa previa celebrada ayer que les espera un complicado rival con el inconveniente de un largo desplazamiento, “Benidorm es un equipo que por plantilla hombre a hombre está confeccionado para pelear por el segundo puesto y objetivos muy altos. Es el equipo de Liga Sacyr Asobal que mas refuerzos ha tenido y de mayor calidad, ha hecho una gran inversión en jugadores como Álvaro Ruiz, Luésfe Reina, Pablo Vainstein o Iker Serrano. Nosotros vamos después de un buen partido y con buenas sensaciones, pero con una plantilla diezmada por lo que estamos haciendo entrenamientos y esfuerzos medidos en la planificación, pero es verdad que vemos mejoras y vamos con la ilusión de competir para hacer puntos sin mirar el calendario ni especular”, analizó el preparador del Recoletas.

El excelente momento de forma del portero Yeray Lamariano y del pivote Álvaro Martínez mas la regularidad del lateral Miguel Martínez, serán bazas clave del Recoletas atrás y en ataque, pero los problemas físicos de Jorge Serrano y las bajas preocupan mucho a Pisonero, “tener a Jorge así nos condiciona por lo que nos aporta y las variables que nos da, tampoco está para darnos minutos para paliar la ausencia de Basualdo, ya que no puede hacer ataque directo ni vertical, así que tendremos que tapar el descanso de Miguel Martínez con variables tácticas. Todo esto nos influye en nuestro ritmo de juego, ya que varía mucho en función de la gente que tenemos en el campo”, señaló el entrenador vallisoletano.