El Recoletas Atlético Valladolid llevará a cabo un sentido homenaje en los prolegómenos del partido de mañana domingo ante Frigoríficos Morrazo, a un grupo de ucranianos que ha tenido que huir de su país, y que han llegado a Valladolid recientemente, acogidos en algunos casos por familiares españoles.

Estos refugiados junto con varios familiares de acogida, algunos de ellos abonados del Recoletas, han sido invitados al palco de Huerta del Rey por el club de balonmano pucelano. Junto a la acción de la venta de pulseras solidarias para enviar ayuda económica a Ucrania en colaboración con UNICEF, que se podrán adquirir mañana en los accesos interiores de Huerta del Rey, el Recoletas Atlético Valladolid quiere tener un gesto de amistad y estrechar lazos con la población ucraniana acogida en nuestra ciudad y provincia.

En el acto, que está previsto se celebre antes del saque inicial del encuentro ante el cuadro gallego, participarán ambos equipos y el dúo arbitral, formando en media pista tras las presentaciones y brindando una ovación junto al público a las familias ucranianas, con el objetivo de que reciban el cariño de los asistentes y disfruten de una jornada matinal deportiva que les reconforte por las penalidades que han tenido que padecer.

Las personas invitadas mañana residían en Kiev. Una de las familias vivía cerca de un aeródromo bombardeado el primer día de guerra, lo que hizo a sus miembros temer por su seguridad y tomar la decisión de huir finalmente de la capital ucraniana junto a otra familia. Tras permanecer varios días en el oeste del país, las mujeres y los niños han podido cruzar la frontera y dirigirse a España, pero los padres han debido permanecer en Ucrania ya que no se les permitía salir.

Con esta iniciativa, el club muestra su solidaridad y apoyo hacia todos aquellos que están padeciendo este cruel conflicto bélico que está generando mucho sufrimiento en la población civil ucraniana. Desde el Recoletas, se incide en la necesidad de seguir enviando ayuda urgente a un país que día tras día está siendo devastado por la guerra no muy lejos de nosotros, en el este de Europa.