El Recoletas Atlético Valladolid deberá disputar su primer partido de la temporada en Huerta del Rey sin público en las gradas debido a la ampliación hoy de las medidas de prevención por la pandemia impuestas a la ciudad de Valladolid desde la Consejería de Sanidad de la Junta de Castilla y León.

El equipo vallisoletano disputa la quinta jornada de la Liga Sacyr Asobal este sábado 19 de septiembre a las 20.00 horas, en el Polideportivo Huerta del Rey de Valladolid ante el BM Logroño La Rioja. Este encuentro deberá celebrarse sin público por las restricciones impuestas para evitar la expansión de la pandemia.

Mediante la Orden SAN/810/2020, de 1 de septiembre, la Consejería de Sanidad adoptó una serie de medidas sanitarias preventivas para la contención de la COVID-19 en el municipio de Valladolid, tendentes a limitar el número de personas para el desarrollo de determinadas actividades o eventos, entre ellos los acontecimientos deportivos. 

Según esa orden la celebración de eventos deportivos, entrenamientos y competiciones deportivas en instalaciones deportivas o en la vía pública podrán desarrollarse con público, con un límite de veinticinco personas para lugares cerrados y de cincuenta personas tratándose de actividades al aire libre.

La evolución de la situación epidemiológica y sanitaria en el municipio de Valladolid ha obligado a prolongar el mantenimiento en todos sus extremos de las medidas adoptadas por la Orden SAN/810/2020, de 1 de septiembre y mantenidas por la Orden SAN/827/2020, de 9 de septiembre, desde el día 17 de septiembre y durante un período no superior a 7 días naturales.

MARIO ARRANZ: “UN MAZAZO MORAL PARA EL CLUB Y SUS AFICIONADOS”

El presidente del Recoletas Atlético Valladolid, Mario Arranz, valoraba hoy así esta situación: “Es un mazazo moral para la comunidad del Recoletas Atlético Valladolid. Teníamos mucha ilusión en comenzar la temporada y volver a vivir de nuevo un partido en Huerta del Rey junto a nuestra afición, más después del gran comienzo de liga que hemos tenido con dos victorias fuera de casa. Y la ilusión era máxima para recuperar esas sensaciones de un partido oficial junto a nuestro público en esta situación de pandemia que vivimos”.

“Además, supone un contratiempo económico para el club ya que cada partido que disputemos sin público supone que tenemos que devolver esa parte proporcional a los abonados a final de temporada. A día de hoy supone uno 5.000 euros de pérdidas en cada partido. Esperemos que podamos volver a jugar con público cuanto antes en Huerta del Rey y recuperar esas sensaciones perdidas. Seguiremos trabajando para ello desde el club”, comentó Mario Arranz.