Los gladiadores azules vuelven a la competición. Después de un mes desde la última cita en Liga Sacyr Asobal ante el Fraikin Granollers en Huerta del Rey, el Recoletas afrontará este miércoles desde las 20:30 horas la eliminatoria aplazada de la XLVII Copa del Rey ante el Handbol Sant Quirze, que se disputará a partido único en la localidad barcelonesa.

Es el último choque de la segunda eliminatoria de Copa que resta por disputarse y para afrontarlo en el Pabellón Municipal de Sant Quirze del Vallés, el Recoletas tiene previsto desplazarse mañana martes hasta tierras catalanas, como ya hizo cuatro semanas atrás sin poder finalmente disputar el encuentro, debido a los casos de covid-19 detectados en la plantilla pucelana una vez alojado en su destino.

Superado ese escollo en cuanto a la salud del equipo, aunque aún lejos de la mejor forma y de tener a todos los efectivos disponibles, el Recoletas tratará de superar el reto del miércoles y acceder a la tercera eliminatoria de Copa que se jugará ya a doble partido.

El conjunto que dirige David Pisonero contará inicialmente con seis ausencias ya que dos jugadores están con sus respectivas selecciones, Fischer con Argentina y Freitas con Brasil, preparando el Torneo Centro-Sur clasificatorio para el Mundial. Además el extremo derecho Manu García y el portero Yeray Lamariano sufrieron sendas sobrecargas esta semana en los entrenamientos y no podrán viajar. Sobre los lesionados que están en plena recuperación, los centrales Diego Camino y Alejandro Pisonero, tampoco podrán ser incluidos en la convocatoria: “Diego tiene que ir sin plazos, su lesión es muy complicada y su recuperación tiene picos y va bien pero lenta, así que en el mejor de los casos estaría para mitad de febrero y Alejandro debería estar antes y en 3-4 semanas ser parte de la convocatoria”, informó el entrenador David Pisonero en la previa de hoy.

Junto a ello, Paolo Roki llegó ayer domingo a Valladolid y tanto Dani Pérez, como Patrianova y Borja Méndez, llevan pocos entrenamientos. De esta forma, el técnico deberá incluir en la convocatoria a los habituales jugadores canteranos y vinculados hasta completar las 16 fichas.

A pesar de este panorama, el entrenador del Recoletas David Pisonero, no pierde la ilusión ni la motivación ante el exigente desafío de Copa, “iniciamos el año mucho antes de lo previsto y con un partido totalmente trampa, pero no renunciamos a la Copa ya que uno de los objetivos de inicio es estar en la final a ocho de Antequera y vamos con la ilusión de pasar. No es una eliminatoria sencilla por las fechas, porque solo llevamos una semana entrenando y no con todos los efectivos, y porque no vamos a ganar por la categoría sino con muchísimo trabajo ante un equipo bastante complicado, pero con todo y con eso hay que sacar el partido adelante”, indicó.

Sobre el rival, el técnico del Recoletas advirtió que aunque se trata de un equipo de inferior categoría, División de Honor Plata, es muy competitivo, “espero el partido típico de eliminatoria de Copa entre dos equipos de distinta categoría, ellos van a jugar desinhibidos, con desparpajo y alegría, y eso no es lo que mejor nos viene ahora. Trataremos de hacer valer nuestra superioridad física pero me espero un partido muy rápido, que debemos controlar y llevar a nuestro terreno, intentaremos dosificar el juego y cuota de participación a los 16 jugadores que vayan”, señaló. “Ellos tienen las cosas claras y un juego estructurado y cercano, sin grandes estrellas pero con un gran colectivo y rotación, lo que nos va a exigir un gran desgaste físico”, añadió Pisonero sobre el rival.

Por último, el entrenador del Recoletas confía en que no haya más contratiempos que impidan disputar este encuentro, ya que sería muy complicado encajarlo nuevamente en el calendario, “siempre hay riesgo de un nuevo aplazamiento pero sería rocambolesco si no podemos jugar otra vez, ya que no hay fechas para situar los partidos. Ojalá no haya percances y podamos jugarlo sea el desenlace que sea”, concluyó.